Sobre esta obra
"Quién ríe último" pertiece al núcleo más tenso de la producción reciente de Valpuig: el retrato como escenario de una contradicción no resuelta. Sobre lienzo de formato íntimo, un cuerpo joven se entrega a la sonrisa con una generosidad cromática característica del artista —rojos cadmio y naranja cromo trabajan el primer plano mientras fondos de azul y ocre saturado sostienen la figura sin concederle reposo. La alegría visible, sin embargo, no clausura la lectura; como señaló Elvia Rosa Castro Martín, estos personajes sin biografías convincentes portan "apariencias coloridas" que "fracasan en el acto de ocultar vidas en blanco y negro". La risa, aquí, llega tarde o llega sola.